Nuestros Desarrollos

Nuestros Desarrollos2019-04-16T20:38:26+00:00

Síndrome Urémico Hemolítico

Una enfermedad potencialmente mortal

El Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es una enfermedad muy grave que se produce por ingerir alimentos contaminados con la bacteria Escherichia coli. Se la conoce como el “mal de las hamburguesas crudas”, pero también puede estar presente en la carne, las frutas, las verduras, la leche sin pasteurizar o incluso en el agua. Esta bacteria produce la toxina Shiga (Stx), que es la que genera el SUH.

El SUH es una enfermedad huérfana, para la cual no existe hoy ningún tratamiento aprobado por autoridades regulatorias. Los protocolos actuales recomiendan una terapia de sostén en un entorno hospitalario. Su mayor incidencia es en la población pediátrica: es la primera causa de insuficiencia renal aguda en niños y origina el 20% de los trasplantes de riñón en menores de edad. Puede dejar secuelas de por vida, como hipertensión y alteraciones neurológicas, y tiene una tasa de mortalidad de entre el 3 y 5%.

En Argentina, se estima que al año hay 5.000 infecciones por Escherichia coli productora de toxina Shiga (STEC) y 400 de estos chicos afectados desarrollan el síndrome. Según la Organización Mundial de la Salud, nuestro país tiene la mayor tasa de incidencia en el mundo en menores de cinco años (8,5 casos por cada 100.000 niños). Muchos otros países, en América del Norte, Europa o Asia, tienen brotes periódicos de la enfermedad. Uno de los más recientes fue el que ocurrió a principios de 2019 en Estados Unidos, con 62 personas infectadas con STEC. En Alemania, en 2011, otro brote afectó a casi 4.000 personas, de las cuales 855 desarrollaron SUH y tuvieron serias secuelas y 53 de ellas fallecieron.

Hacia el primer tratamiento en el mundo

Dada la magnitud de los problemas sociales y económicos causados por las infecciones con Escherichia coli productora de toxina Shiga (STEC), existe una urgente necesidad de terapias específicas que impidan su evolución al Síndrome Urémico Hemolítico (SUH).

Investigadores de Inmunova y del Instituto de Medicina Experimental —dependiente de la Academia de Nacional de Medicina y el CONICET— desarrollaron un medicamento biológico innovador con potencial de transformarse en el primer tratamiento para bloquear la toxina Shiga (Stx) y evitar la progresión al SUH.

Teniendo en cuenta las ventajas de IMC® —la tecnología para la presentación de antígenos de Inmunova— y la capacidad potencial de la subunidad B de la toxina Shiga (StxB) para inducir anticuerpos que previenen la toxicidad de Stx, se diseñó un nuevo inmunógeno insertando StxB en la plataforma IMC®. La quimera resultante (IMC®-Stx) demostró, en ratones, una fuerte capacidad para inducir anticuerpos neutralizantes contra Stx en forma duradera. Los ratones inmunizados fueron completamente protegidos contra la toxicidad producida por la toxina Stx y sus variantes. Más aún, otros experimentos demostraron que los anticuerpos anti-StxB neutralizantes, al ser transmitidos a través de inmunidad pasiva a otros ratones, los protegían contra un desafío con Stx.

Basados en estos excelentes resultados, Inmunova diseño un producto innovador que puede convertirse en el primer medicamento disponible para prevenir esta grave enfermedad. El producto es un antisuero, similar al que se utiliza como tratamiento contra el veneno de serpientes y alacranes o contra la toxina tetánica, que tiene la ventaja de ser de amplio espectro, por lo que reconoce y neutraliza las distintas variantes de la toxina Shiga.

Una prueba inicial exitosa

Luego de realizar los ensayos preclínicos en el Centro de Medicina Comparada del Instituto de Ciencias Veterinarias del Litoral —que depende de la Universidad Nacional del Litoral y el CONICET—, el antisuero acaba de ser evaluado también con éxito en un ensayo clínico Fase I implementado por la sección de Farmacología Clínica del Hospital Italiano de Buenos Aires.

De él participaron 14 personas adultas del Registro de Voluntarios Sanos del hospital, que recibieron el suero por vía endovenosa. La prueba mostró un excelente perfil de seguridad y una farmacocinética (distribución del medicamento en el cuerpo) muy adecuada para su posterior aplicación, y permitió determinar la dosis para pacientes pediátricos.

Por tratarse el SUH de una enfermedad huérfana y de gran importancia para la salud pública de nuestro país, la Administración Nacional de Alimentos, Medicamentos y Tecnología Médica (ANMAT) incorporó este fármaco a su “Programa para Apoyo a la Innovación en Medicamentos y Productos para la Salud” (SAI003-16). La autoridad regulatoria evaluó los resultados en esta primera prueba en humanos, del mismo modo que supervisará las siguientes etapas de la investigación.

Adicionalmente, Inmunova presentó el programa de desarrollo clínico del producto ante la European Medicines Agency (EMA) y la Food & Drug Administration (FDA) en forma de “Scientific Advice” y “pre-IND Meeting” respectivamente, incorporando las sugerencias de estas agencias. El medicamento ya obtuvo la designación de droga huérfana (orphan designation) en Europa, gestión que también está en trámite en Estados Unidos.

Un ensayo clínico pionero

El antisuero neutralizante de la toxina Shiga es el primer medicamento biológico íntegramente desarrollado en Argentina que llega a una instancia avanzada de ensayo clínico.

Para 2019 está planificado iniciar un estudio clínico Fase II/III denominado “Estudio Adaptativo de Fase II/III a doble ciego, controlado con placebo, para Evaluar la Seguridad y Eficacia de INM-004 en pacientes pediátricos para prevenir el desarrollo de Síndrome Urémico Hemolítico (CT-INM004-02)”. El mismo se realizará con un equipo de pediatras y nefrólogos pediátricos del Hospital Italiano y de otros centros públicos y privados distribuidos en todo el país, con quienes se está trabajando activamente en el diseño del plan de investigación clínica.
El ensayo buscará reclutar aproximadamente 400 niños de entre 1 y 9 años infectados con la bacteria Escherichia coli productora de toxina Shiga (STEC) en riesgo de desarrollar Síndrome Urémico Hemolítico (SUH). No se incluirán aquellos niños que presenten síntomas de desarrollo de la enfermedad al momento de la evaluación. El objetivo primario de este estudio es demostrar la eficacia del producto en comparación con la administración de placebo (sumado al estándar de atención), medida como la disminución del porcentaje de chicos que desarrollan SUH en el grupo de control.

Como existe un corto período ventana en el que se puede aplicar el antisuero para evitar la progresión al SUH, Inmunova trabajó previamente también con el Laboratorio Nacional de Referencia del Instituto Malbrán en la validación de kits de diagnóstico rápido (Shiga Toxin Quik Test®). Esto permitirá detectar rápidamente en los pacientes que presenten una sintomatología de diarrea con sangre, quiénes están infectados con la bacteria productora de la toxina Shiga en las etapas previas al desarrollo del SUH.

A los pacientes que arrojen un resultado positivo de la presencia de la bacteria productora de la toxina Shiga, se los invitará voluntariamente y bajo todas las regulaciones de la ANMAT a participar de este ensayo clínico para demostrar la efectividad del antisuero.

Paralelamente, se está realizando un estudio clínico observacional (epidemiológico) denominado “Estudio Observacional y Prospectivo para la Determinación de Incidencia del Síndrome Urémico Hemolítico en Niños con Diarrea con Sangre en Hospitales Seleccionados en la Republica Argentina”, cuyo objetivo primario es determinar la incidencia del SUH en niños de entre 1 y 9 años con diarrea con sangre STEC positivo. De él participan médicos nefrólogos pediátricos, pediatras clínicos y bioquímicos de una decena de centros de referencia distribuidos en todo el país.

Centros participantes

La Fase II/III del ensayo clínico que busca determinar la seguridad y eficacia del antisuero neutralizante de la toxina Shiga reclutará a unos 400 pacientes pediátricos en hospitales públicos y privados de referencia en el tratamiento de las infecciones intestinales con STEC de todo el país.

Entre ellos se cuentan el Hospital Italiano de Buenos Aires, que fue además la institución médica que llevó adelante junto con Inmunova la exitosa Fase I del estudio, en la que se evaluó satisfactoriamente la seguridad y farmacocinética del producto.

Hantavirus

El hantavirus es una enfermedad viral aguda grave, causada por el virus Hanta, endémica en la Argentina. Lo transmiten los ratones silvestres (principalmente los colilargos), pero también puede contagiarse entre humanos por vía aérea, a través del contacto estrecho con una persona infectada durante los primeros días de la infección.

Si bien los síntomas se parecen a los de un estado gripal, se puede desencadenar el síndrome cardiopulmonar por hantavirus, que tiene una muy alta tasa de mortalidad. Entre fines de 2018 y principios de 2019 se produjo un brote de hantavirus en la localidad de Epuyén, en Chubut, donde se reportaron 29 casos, de los cuales 11 fallecieron.

El hantavirus es otra enfermedad huérfana, ya que no hay vacunas ni medicamentos específicos y el único tratamiento existente es de sostén para evitar el colapso del sistema pulmonar. Es por eso que, capitalizando su experiencia con un medicamento biológico con potencial de evitar la progresión al Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), Inmunova se encuentra trabajando en el desarrollo de un antisuero con características similares que combata al virus Hanta.

Recientemente, la compañía firmó un convenio con la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Dr. Carlos Malbrán” para trabajar conjuntamente en esta investigación. El Instituto Malbrán tiene una amplia experiencia en la secuenciación del virus Andes (el mayor causante de síndrome cardiopulmonar por hantavirus) y ha demostrado hace ya varios años la transmisión persona-persona de esta enfermedad. Al contar con un laboratorio de bioseguridad de tipo 3, se puede amplificar, cultivar e inactivar el hantavirus en condiciones de bioseguridad adecuadas.

Entre ambas instituciones realizarán en los próximos meses una prueba de concepto para demostrar si estos antisueros generados a partir de la plataforma de ingeniería de proteínas de Inmunova IMC® son capaces de neutralizar el virus en el modelo animal de la enfermedad. Si estos resultados son positivos, se intentará avanzar en la estrategia de investigación de un medicamento para la prevención del desarrollo del síndrome pulmonar por hantavirus.

Inmunomodulación en cáncer

La inmunoterapia activa en el tratamiento del cáncer está emergiendo como una estrategia complementaria para aumentar las chances de los tratamientos convencionales. El potencial terapéutico de la inmunoterapia se ve potenciado por la presentación de antígenos tumor-específicos y el uso combinado de inmunorreguladores. La inmunomodulación es un cambio en el sistema inmunitario del cuerpo causado por sustancias que activan o debilitan su función. En conjunto con el Instituto de Biología y Medicina Experimental (IBYME) del CONICET, Inmunova se encuentra trabajando en proyectos de investigación que incluyen nuevas terapias de inmunomodulación en cáncer utilizando la plataforma IMC®. Se espera que estos tratamientos ayuden a que el propio sistema inmune reconozca las células tumorales, y de ese modo actúen como una terapia que evite que se vuelva a desarrollar el tumor.

Salud animal

Inmunova busca posicionarse como una compañía de biotecnología líder tanto en salud humana como animal, área donde también viene realizando desde hace años investigaciones para el diseño de una nueva generación de medicamentos.

Basada en la misma plataforma de ingeniería de proteínas IMC®, cuenta con una línea de vacunas para aplicación animal y específicamente está avanzando en una vacuna recombinante para fiebre aftosa en conjunto con Biogénesis Bagó. Además, ambas empresas han avanzado en pruebas de concepto sobre el uso de la plataforma IMC® como inmunomodulador en diferentes especies animales. Con estos fines, Inmunova ha licenciado la plataforma IMC® a Biogénesis Bagó para su uso en medicina veterinaria.